sábado, 12 de abril de 2008

Carta para prender una fogata

Agosto de 2007:

Julio, he quedado mal. Te veo en los fantasmas que deambulan por las calles. Cada noche vuelvo cansada a tu casa, me recuesto en tu cama y te cuento grandes historias. La mía no. No me miras más, sólo tocas el piano; ya no cantas para mí, pero yo me acoplo a tus canciones (soy tan egoísta, tan vil), me deslizo entre las sábanas y desaparezco. Me caigo, pero ahora de mi cama. Escucho chirridos en la calle, los charcos que mojan a nadie en la banqueta a las 4 de la mañana. Pero no están ahí tus melodías, las que llevas en el auto. Tengo náuseas. Esto tiene que acabarse. Debo dejar de verte. Yo no he matado a nadie. Me siento custodiada, perseguida, como un Raskolnikov. Eres un hombre difunto, Julio. Yo no voy a perturbarle jamás. Ahora le hablo de usted. A partir de ya. Usted y yo nunca nos conocimos. Esto se acabó. Estoy cansada. Estoy muy triste y muy cansada. Estoy triste y muy cansada y también lunática.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece algo irónico el titulo de la carta, tal vez no lo entendí… pero el contenido me hizo sentir letras dostoievskanas de parte de vos, igual no se por que me recordó la obra de teatro de Huxley “The Gioconda smile”.

Saludos Caro.

Caro. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Caro. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Es que el encanto es que no cae tanto en el drama, la sutilidad le da el brillo que ayuda a atravesar la delgada línea de la cordura, dejando un futuro incierto para la no razón.

Inche Caro criminal n_n

The Lunatik is on the hermosillo (8)… but not is on the uni xD

hahahaha

La Stella dijo...

mi escrito favorito, mi fuente interminable de nicks.. la razon por la que chingo y jodo de que no dejes de escribir.. ai caro <3